Office for the Equal Treatment of EU Workers

Igualdad de trato de los trabajadores de la UE

1. ¿Qué es la libre circulación de los trabajadores?

La libre circulación de los trabajadores es una de las libertades fundamentales de la UE.
Dicha libertad permite a los ciudadanos de los 28 países de la UE así como de Islandia, Liechtenstein, Noruega y Suiza trabajar en cualquiera de estos países sin necesidad de un permiso de trabajo.

La libre circulación de los trabajadores incluye también a los familiares de los ciudadanos de los países citados, incluso aunque dichos familiares provengan de terceros países.

En el marco de la libre circulación de los trabajadores tiene derecho a:

  • Buscar trabajo en otro país,
  • Trabajar en ese otro país sin necesitar por ello un permiso de trabajo,
  • Residir para ello en ese país,
  • Quedarse en él aunque haya finalizado la relación laboral,
  • Disfrutar del mismo trato que los ciudadanos del país de acogida al acceder a un empleo, una formación o perfeccionamiento profesional, afiliarse a un sindicato, obtener una vivienda y todas las ventajas sociales y fiscales así como las mismas condiciones laborales.

2. Igualdad de trato

Los ciudadanos de la UE que trabajen en otro país de la UE (país de acogida) y sus familiares tendrán derecho a ser tratados como los ciudadanos de dicho país de acogida.

Esto significa en concreto para quienes buscan trabajo:

Tienen derecho a las mismas ayudas de la administración pública laboral que los ciudadanos de dicho país de acogida. No obstante, hay limitaciones respecto a las prestaciones de manutención.

Atención: Cuando presente su solicitud para un puesto de trabajo, el empleador no podrá desfavorecerle respecto a otros candidatos por el hecho de que Vd. tenga su residencia en otro Estado miembro.

Atención: Por norma, los empleadores pueden exigir de los candidatos de otros Estados miembros que dispongan de los conocimientos de alemán necesarios. No obstante, los requisitos de dominio del idioma deberán ser adecuados y necesarios para el puesto en concreto. Sobre todo, no podrán esgrimirse los conocimientos de alemán como excusa para discriminar a ciudadanos de la UE y excluirlos de un proceso de solicitud de un puesto de trabajo. En determinados casos para algunos puestos puede estar justificado el exigir un dominio muy bueno del alemán, pero no es lícito exigir de los candidatos que tengan el dominio del idioma de un hablante nativo.

Desde su primer día de trabajo, los trabajadores tienen derecho a:

También en el puesto de trabajo deberán ser tratados igual que sus colegas que sean ciudadanos del país de acogida. Esto se refiere especialmente a:

  • Remuneración, despido así como el resto de las condiciones laborales y de empleo,
  • Salud y seguridad en el puesto de trabajo,
  • El derecho a afiliarse a un sindicato, votar al consejo de administración y ser elegido uno mismo como cargo administrativo en un sindicato.

Si se traslada a otro país de la UE para vivir o trabajar, no debería sufrir por ello ningún tipo de perjuicio. Y eso incluye también su seguridad social. Por este motivo existen normas europeas que protegen sus derechos a disfrutar de un seguro social. Esas normas son vigentes en los 28 países de la UE así como en Lichtenstein, Noruega y Suiza.

Esas normas se basan en 4 principios:

  • Dependen siempre del sistema de seguridad social de un único país. Es decir, que Vd. paga las cuotas de la seguridad social únicamente en ese país.
  • Vd. tendrá los mismos derechos y obligaciones que los ciudadanos de dicho país.
  • Los periodos de aseguramiento, empleo y residencia acumulados en otros países serán contabilizados en sus derechos derivados de la seguridad social.
  • Si en un país tiene derecho a prestaciones económicas, las recibirá también aunque no viva en dicho país.

Podrá reclamar estos derechos frente a los tribunales.

FAQ Igualdad de trato de los trabajadores de la UE

Trabajador es quien

  • durante un tiempo determinado
  • aporta prestaciones
  • por cuenta ajena
  • según las órdenes de otro
  • y recibe a cambio una remuneración.

El cumplimiento de estos criterios dependerá de cada caso concreto. No existen unos mínimos en cuanto al volumen de trabajo o a la remuneración del mismo. También quienes trabajan a tiempo parcial o reciben un salario reducido pueden ser considerados como trabajadores.

Los autoempleados no se consideran trabajadores y, por tanto, no están cubiertos por la libre circulación de los trabajadores. Su derecho a trabajar en Alemania se deriva de la libre prestación de servicios, si tienen su sede social en otro país, o bien de la libertad de establecimiento, si la sede de su empresa se encuentra en Alemania.

Los estudiantes no son trabajadores, pero pueden ser considerados como tales, si trabajan además de estudiar.

Por norma, los empleos en la administración pública o servicio público (öffentlicher Dienst) están abiertos también a los ciudadanos de la UE así como a ciudadanos de terceros países. Como ciudadano de la UE, Vd. puede además llegar a ser funcionario. Así está estipulado explícitamente en el art. 7 de la ley alemana de funcionarios federales (Bundesbeamtengesetz). Por normativa europea, el ámbito de tareas soberanas está restringido a los ciudadanos del propio país (un caso extremo es el cargo de Presidente Federal). Pero la mayor parte de las funciones en el servicio público en Alemania no se considera parte de ese reducido ámbito de tareas concernientes a la soberanía nacional.

La misma situación jurídica se aplica también a sus familiares. Los familiares de un ciudadano de la UE tienen también derecho a acceder en igualdad de condiciones al mercado laboral (art. 23 de la Directiva 2004/38/CE). Dicho acceso incluye también el empleo en el servicio público como empleado o como funcionario.

Recomendación: Si está interesado en conseguir un puesto en la administración pública, no dude en enviar una solicitud de empleo. Un objetivo declarado del Gobierno federal alemán es elevar el porcentaje de personas de origen migrante en el servicio público gubernamental.

Los ciudadanos de la UE que están supeditados al régimen alemán de la seguridad social tienen los mismos derechos y las mismas obligaciones que los alemanes. No podrán recibir un trato peor a consecuencia de su nacionalidad. Si el derecho a una prestación depende de la acumulación de unos periodos de cotización determinados, como ocurre con el régimen alemán de los seguros de pensiones, los ciudadanos de la UE también deberán cumplir estos requisitos. Si los periodos de cotización en Alemania no bastan para justificar ese derecho, se tendrán en cuenta también los periodos de cotización ocurridos en otros países de la UE, Islandia, Liechtenstein, Noruega o Suiza. De este modo se garantiza que no se pierda la cobertura del seguro ni prescriban los periodos de cotización cuando un ciudadano de la UE decide trabajar en uno de esos países.

La libre circulación de los trabajadores es una de las libertades fundamentales de la UE.
Dicha libertad permite a los ciudadanos de los 28 países de la UE así como de Islandia, Liechtenstein, Noruega y Suiza trabajar en cualquiera de estos países sin necesidad de un permiso de trabajo.

La libre circulación de los trabajadores incluye también a los familiares de los ciudadanos de los países citados, incluso aunque dichos familiares provengan de terceros países.

En el marco de la libre circulación de los trabajadores Vd. tiene derecho a:

  • Buscar trabajo en otro país,
  • Trabajar en ese otro país sin necesitar por ello un permiso de trabajo,
  • Residir para ello en ese país,
  • Quedarse en él aunque haya finalizado la relación laboral,
  • Disfrutar del mismo trato que los ciudadanos del país de acogida al acceder a un empleo, una formación o perfeccionamiento profesional, afiliarse a un sindicato, obtener una vivienda y todas las ventajas sociales y fiscales así como las mismas condiciones laborales.

La elección del país responsable de su seguridad social depende de dos factores:

  • Su situación laboral (Vd. es un empleado, trabaja por cuenta de otros),
  • Su país de residencia (no el de su nacionalidad).

Vd. no puede elegir cuál es el país responsable de su seguridad social.

Por principio está Vd. sometido al sistema de seguridad social del país en el que trabaja. Es decir, que si se incorpora a un nuevo empleo en Alemania, este será el país responsable de ofrecer estas prestaciones.

Atención: En el caso de trabajadores fronterizos y trabajadores desplazados así como de personas que trabajan en más de un país, deberán tenerse en cuenta circunstancias especiales.

En un documento orientativo de la Comisión Europea encontrará más información al respecto. En el link siguiente podrá descargarse el documento orientativo en el idioma deseado. Para ello haga clic en el idioma correspondiente de la parte inferior de la página de Internet.

Atención: Los sistemas de la seguridad social difieren mucho de un país a otro. Infórmese sobre los derechos y obligaciones que rigen en el país responsable de su cobertura. Aquí tiene un esquema del sistema de seguridad social y las prestaciones sociales en Alemania.

Aquí encontrará una información general sobre los sistemas de seguridad social de otros países.
Esa información general se estructura en 12 capítulos (tablas): financiación, prestaciones materiales por enfermedad, prestaciones económicas por enfermedad, maternidad/paternidad, invalidez, edad, supérstites, accidentes laborales y enfermedades profesionales, prestaciones familiares, desempleo, aseguramiento mínimo y cuidados de larga duración.

Desde su primer día de trabajo tiene Vd. los mismos derechos a:

En el puesto de trabajo deberá ser tratado exactamente igual que sus colegas que sean ciudadanos del país de acogida, sobre todo, en cuanto a:

En la búsqueda de empleo dispone Vd. de las mismas ayudas de las administraciones públicas de empleo que los nacionales del país de acogida. No obstante, existen restricciones respecto a las prestaciones de subsistencia.

Si está trabajando en un país de la UE distinto al suyo, Vd. y su familia deberán ser tratados igual que sus compañeros de trabajo que sean ciudadanos de ese país. El principio de la igualdad de trato no solo prohíbe la discriminación abierta, sino también cualquier normativa que le desfavorezca indirectamente. Por ejemplo, cuando para un puesto de trabajo se exigen requisitos que, por lo general, van a ser más difíciles de cumplir para extranjeros que para alemanes, y que no sean requisitos necesarios para el trabajo a realizar. El derecho a la igualdad de trato puede reclamarse ante los tribunales.